
Nombre(s)/Instrumento(s)/Sello discográfico
Martin (guitarra y voz) , Gabriel (bajo y voz), Lucio (batería)
Por: Paula Navarro Silva
1) Cuéntenme un poco sobre el nuevo disco
Martin Ludi:
Bueno, este nuevo disco creo que es nuestro mayor esfuerzo por sonar realmente como una banda de época. Quizás no es tan pesado como nuestros discos anteriores, pero tiene algo que hace que suene único. Más de uno se habrá llevado una sorpresa, para bien, espero. ¿No? Nos costó mucho hacerlo: son 10 canciones, que no es poca cosa, y realmente pusimos todo de nosotros para lograrlo.
Gabriel Ravera:
El disco es nuevo, salió este año. Quizás tenga un par de ediciones físicas, no sabría decir bien ahora. Más allá de ser parte de la banda, también lo disfruto como oyente, y eso está bueno. Siento que es como un disco de los 70, pero que no suena anticuado, además de tener una impronta que lo hace sentir muy fresco.
Lucio Rodríguez:
Me resulta un disco muy divertido, con fuertes referencias a los estilos de música que nos gustan, pero tocado con mucho respeto. El objetivo fue no quedar simplemente en un concepto “vintage”, sino que sonara realmente auténtico. Siento que nos empujamos a ir un poco más allá de nuestros aparentes límites… Creo que ese es el concepto del rock.
2) Si “Sumthin’ Wrong?” fuera una sensación, ¿cuál sería?
Martin:
Sería como esa sensación de tomar cerveza un viernes en la noche.
Gabriel:
Como un cosquilleo en las bolas. O en la nuca; la mezcla y el paneo de las cosas le hacen justicia al potencial de la canción también. Además, es divertido.
Lucio:
Desenfreno.
3) Después de este tiempo sin lanzar material, ¿sentían que tenían algo acumulado que necesitaba salir sí o sí en este álbum?
Martin:
Sí, nos costó mucho sacar las canciones. Siempre, de por medio, salía alguna pequeña gira y teníamos que prepararnos más para salir a tocar que para poder hacer el disco. Si bien las canciones estaban, el problema era poder aprenderlas y grabarlas. Nos tomó casi 4 meses y 3 sesiones poder grabarlas, y en total, 2 años poder aprender los temas como para sentirnos cómodos de grabarlas.
Gabriel:
Yo pienso que el estilo y el ímpetu de la banda cambiaron un poco, y eso tenía que sí o sí quedar plasmado en un álbum. Era el momento de hacerlo, ya que estamos tocando bien también y tenemos la oportunidad de poder producirlo por nuestra cuenta. Además, el rumbo de la banda tampoco es muy previsible; en cualquier momento nos podemos poner de acuerdo para probar cosas completamente distintas a lo que ya venimos trabajando.
Lucio:
Nuestras vidas cambiaron mucho en estos últimos años. Seguimos siendo la banda de los primeros discos, pero aprendimos a hacer cosas nuevas también, jaja.

4) ¿Qué fue lo más difícil en la producción de este disco?
Lucio:
La parte económica y los tiempos personales… Pero, a pesar de eso, intentamos hacer las cosas de la manera más profesional posible. Martín dejó parte de su alma en la producción del disco.
Gabriel:
Aprenderse los temas, jaja.
Martin:
Que los otros dos se aprendan los temas. Y la mezcla: creo que hice cerca de 28 mixes hasta decir “bueno, esto está bien”.

5) ¿Cuál sienten que es el tema que mejor representa el espíritu del disco?
Martin:
Creo que es “Dontcha Feel It?”. Fue el tema que más nos costó porque había que encontrarle bien la onda, y creo que es el más diferente y carismático del disco. “Ten Years After” me gusta mucho también; no he escuchado bandas de la movida que hagan canciones así, así que se siente como un logro, por así decirlo.
Gabriel:
Es difícil elegir uno, porque todos los temas en conjunto hacen al disco y a lo que representa, pero dos de mis favoritos son “Phantom” e “I Shot the Man”. Siento que tienen esa cosa visceral, dura y poderosa de la banda.
Lucio:
Me gusta “I Shot the Man”.

6) ¿Cómo nació la idea de la portada?
Martin:
A Lucio se le ocurrió la idea de un whisky a partir de una petaca que había en casa. El nombre original del álbum era “Calor Entrerriano”, y empezamos a imaginar una bebida muy fuerte. Después terminó siendo más una idea conceptual de nosotros siendo parte de la bebida. La idea del cuadro y todo eso surgió después, como algo más artístico, tirando hacia el lado de Led Zeppelin IV, y creo que también va muy bien con el sonido del disco.
Gabriel:
La visión fue de Martín y, a medida que nos compartía la evolución de la portada, cada vez estaba más buena. Nunca hubo una necesidad de sobrepensar o corregir demasiado la idea original. El concepto siempre fue firme y se complementa bien con la imagen actual de la banda.
Para mí es llamativa en sí misma, porque la veo como algo clásico, potencialmente rockero y que va a tener gusto a viejo, jaja. Es de esas cosas que, por curiosidad, hasta compraría para ver qué onda. Más allá de eso, también funciona como un enigma sobre de qué podría tratar el disco a primera vista, quizás si uno no conoce la banda. En resumen, está buena, es original y simpática.
7) ¿Qué esperan que la gente se lleve al escuchar este disco completo?
Martin:
Una buena sorpresa. Creo que cualquiera a quien le guste el rock de los 70, los 60 y el blues se va a sentir a gusto con el disco.
Gabriel:
Yo creo que quienes escuchan TCS le van a dar una oportunidad, o un par de oportunidades al menos. Siento que puede ser una escucha difícil a la primera si uno no está muy en el mambo de la música que hacemos o de las influencias que tiene. Sin contar que es un sonido completamente distinto en comparación con los discos anteriores. Pero bueno, para mí es algo fresco y sincero, con un sonido dinámico y que no se privó de apostar por la composición. Es algo que se destaca dentro de toda la música que el under ofrece hoy en día. Algunas personas y colegas nos han comentado también que sienten lo mismo que nosotros: que es rockero y pesado. Sin más etiquetas finas, es rockero; se siente así.
Lucio:
Que se diviertan escuchándolo… tomando una cerveza con sus amigos.
8) ¿Qué mensaje les gustaría entregar al público para promocionar este disco?
Gabriel:
A ver si la gente para un poco de andar tan sacada y baja un cambio para poder escuchar un disco tranquilos. Te tomás un whiscacho y te sentás un rato a tomar buenas decisiones mientras suena algo como la gente de fondo. Con este disco, yo deseo que la gente lo disfrute y que, además de dejarla contenta, también la acompañe, la ayude o le dé ánimo para meterle para adelante a los quilombos de todos los días.